Entre juegos y lactancia en Durango

La otra tarde, tuve la suerte de disfrutar de la compañía de Pablo y Leti . Pude ver entre ellos la conexión mágica que cualquier madre tiene con su hijo ... que cualquier hijo tiene con su madre ... A sus dos años y medio, Pablo sigue disfrutando de los ratitos de "teti" , un vínculo más que especial en una relación de madre-hijo ... Algunos quizá piensan que ya es mayor para mamar ... yo lo veo de lo más tierno, ese momento íntimo que nunca más van a tener con nadie... Pura magia la creación de vida .. la crianza..


La tarde nos trajo risas con las ocurrencias del pequeño Pablo. Estaba disfrutón de lo lindo ... liberado de pañal y ropas que "le aprietan" , sintiendo la piel cálida de su madre, momento único para él (tiene dos hermanos mas mayores) ... ¡una aventura muy próspera para su corto mundo!


Las fotos no pueden gustarme más . Gracias familia, por volver a confiarme el detener un ratito el tiempo ♡